| Esta semana recordé la icónica imagen de Hachiko, el perro akita que murió tras esperar durante años a su amo en la estación de Shibuya, en Tokio, sin entender que el hombre había fallecido. Me preguntaba si lo mismo le sucedería a Chato, un pitbull mexicano con mirada lacónica, que esperaba frente a la puerta de su casa rodeada de cintas policiales. Su dueña, la periodista mexicana Lourdes Maldonado, asesinada a tiros en la entrada de su vivienda en Tijuana, tampoco alcanzó a despedirse de su más fiel amigo. Para Jacobo García, compañero en México, el oficio periodístico en este país se resumía en la imagen del can. En su análisis, tituladoEl perro negro de Lourdes, Jacobo relata a través de Chato "el dolor de una profesión abandonada a la que ningún discurso puede consolar". Con tres asesinatos a periodistas en lo que va del año, México se ha convertido en el país más peligroso para los informadores. Brecha en Brasil. Para reforzar el poder de las imágenes en el oficio de contar historias, en estos días viajamos en el tiempo a través de una de ellas. El retrato de la desigualdad detrás de la foto de la favela y el barrio rico de Brasil, que fue captado en dos ocasiones (2004 y 2022), muestra la brecha inamovible entre ricos y pobres desde las alturas de São Paulo. El fotoperiodista Tuca Vieira le contó los detalles de este retrato a nuestra reportera en Brasil Naiara Galarraga, a quien recomiendo que lean para acercarse a la realidad del gigante sudamericano. No puedo cerrar el tema sin agregar que el nombre de los dos barrios me pareció una paradoja difícil de ignorar. Paraisópolis es la favela y Morumbí, el barrio rico. Les dejo también algunas recomendaciones breves: La blanca Atenas. La nieve colapsó el aeropuerto y las calles de Atenas, evocando el temporal Filomena de Madrid de enero de 2021. Nos lo contó nuestra compañera Brenda Valverde, precisamente atrapada en la terminal del aeropuerto Eleftherios Venizelos. Un ataque a los Huthi en el norte de Yemen añade centenares de muertos a las cifras de víctimas mortales de la guerra que ya supera los siete años. Y sin dejar el terreno de los conflictos abiertos, destacan esta semana los cerca de 200 muertos que han causado los combates entre células de Estado Islámico (ISIS, en sus siglas en inglés) y fuerzas kurdas en torno a una prisión de la ciudad de Hasaka. Nos lo ha contado Juan Carlos Sanz, nuestro corresponsal en Jerusalén. El ISIS está de vuelta. Sin olvidarse de Afganistán. Si les interesa la crisis de derechos humanos de las mujeres bajo el régimen talibán, creo que la denuncia que Eva Borreguero realiza en su columna Olvido en Afganistán se hace una lectura imprescindible para no dejar de lado lo que pasa en el país centroasiático, en manos de los integristas desde el pasado agosto. En el hilo del olvido y para retomar la línea de los contrastes, nos trasladamos a Burkina Faso, uno de los países más sacudidos del Sahel en el que el hartazgo ante el terror yihadista ha sepultado al Gobierno de Roch Marc Christian Kaboré y ha llevado a los militares al poder. Con la experiencia que le han dado años de relato de los conflictos de la zona, el corresponsal en Dakar, Pepe Naranjo, explica en un párrafo el fenómeno en Burkina Faso. El conflicto en la región es una enfermedad endémica que los ciudadanos encaran en una apuesta por el mal menor. A continuación, cito su tesis. "El golpe de Estado protagonizado por militares en Burkina Faso este lunes sigue el mismo patrón que el vivido en Malí hace un año y medio. El avance del yihadismo ante la incapacidad de los ejércitos nacionales y de la operación militar Barkhane liderada por Francia para hacerle frente desencadenan una oleada de cólera popular que sienta las bases del alzamiento militar. Buena parte de la población, desesperada ante el reguero de muertos, heridos y desplazados por la violencia, acoge la llegada de los militares al poder —con asonadas de baja intensidad— con la esperanza de un cambio, todo ello trufado de un creciente sentimiento antifrancés. La vuelta al orden constitucional mediante la promesa de elecciones queda como una cuestión secundaria ante la magnitud de la amenaza". Sin dejar a un lado el tema central que ocupa la agenda, les recomiendo el texto de María R. Sauquillo, corresponsal en Moscú, sobre la incertidumbre de los ucranios ante un ataque inminente por parte de Rusia. Considero que las voces de la gente de a pie son el mejor termómetro de las realidades cruentas. Para comprobarlo, les invito a leer los textos de la periodista y también novel de literatura bielorrusa Svetlana Alexiévich. Por último, si les queda tiempo, Boris Johnson sigue en la cuerda floja tras las polémicas fiestas en Downing Street. Como siempre, nuestro corresponsal en Londres, Rafa de Miguel sigue a detalle todo lo que sucede Westminster y Whitehall. Recomiendo además los apuntes que hace en su cuenta de Twitter, que pueden resumir de manera certera y al mismo tiempo entretenida lo que allí ocurre. Muchas gracias de nuevo por seguir este boletín. El jueves que viene, un nuevo correo en tu buzón. Gracias por leernos. Si te han reenviado este correo, puedes apuntarte aquí para recibir la newsletter de Internacional. Puedes seguir a EL PAÍS INTERNACIONAL en Facebook y Twitter. |